¿Cómo seria el paisaje que acompañaría a los retratos?, ¿por qué no tomar el paisaje real de las fotografías?, ¿por qué hacerlo en video y no en fotografía?
Desde que se tomo la decisión de incluir el paisaje como elemento importante de los retratos, pensé en englobarlos en forma de video para recrear la ilusión de movimiento y desplazamiento, reforzando la idea de viaje. Quería dejar claro que los personajes estaban viajando en metro pero que además en su mente también realizaban otro viaje, a otros paisajes de su memoria y al recordar casi siempre lo hacemos como en una película, revivimos las situaciones, pasan por nuestra mente escenas, episodios, películas completas que de forma aleatoria van formando nuestros propios paisajes personales.
La idea inicial fue la de construir un paisaje de los lugares de origen de los retratados; sin embargo fue descartada muy pronto por las dificultades logísticas y económicas de realizar estos videos. Luego pense en proponer a través de los amigos dispersos por el mundo que nos filmaran un video de sus paisajes actuales e integrarlos; esta idea permanece latente, creo que podría funcionar, la posibilidad de que la instalación se alimente de las colaboraciones de los espectadores serÍa uno de los siguientes pasos. Pero para esta primera versión tenía suficientes temas por resolver, por lo que preferí optar por lo que teníamos producido que además formaba parte de mi paisaje personal desde que me encuentro fuera de mi país.
Los videos de paisajes mostrados en la instalación son los videos que he realizado a lo largo de mis viajes por las carreteras de este país, así tenemos paisajes de Galicia, País Vasco, Castilla y León, Castilla La Mancha, Andalucía y por supuesto de Valencia. Todos están tomados desde el angulo lateral del copiloto ofreciendo una imagen frontal del paisaje visto a través de la ventanilla del coche, lo que se compagino bastante bien a la hora del montaje con las fotografías.
Los paisajes a pesar de corresponder solo a un un país, muestran una diversidad de cambios estacionales y topográficos que pueden corresponder a cualquier lugar de esta parte del mundo, por lo que se ajustaba a la idea inicial de crear un paisaje neutral que nos sirviera como un elemento de descolocación que responde un poco al proceso inicial que experimentamos los que estamos en un país nuevo, en donde todo es nuevo y extraño, no reconoces nada de lo que te rodea, sintiéndote un poco fuera de lugar.
¿Por qué combinar fotografía y video?, ¿por qué no hacer todo el proyecto en video?, ¿por qué necesitaba hacer las fotografías?, estas preguntas las realizo Francisco Ruiz de Infante en una clase del máster durante la semana de profesores invitados. Hasta ese momento no me había planteado el video como única opción. Mi respuesta de entonces no fue muy precisa, contesté que era fotógrafa (como si eso aclara algo) y que la imagen inicial fue para mi una fotografía, que el video era algo secundario y un medio en el que no me deselvolvía con la suficiente fluidez; sin embargo esta pregunta me llevo a reflexionar realmente sobre esta decisión y mas allá del dominio de la técnica creo que lo que realmente llevo a insistir en la fotografía fue por esa cualidad que sólo ella posee de detener el momento, de fijar una expresión, un gesto, de perpetuar hasta el infinito algo que ya ha pasado y no se repetirá; pero que puede evocarse cada vez que se vuelve a mirar.
La fotografía nos permite “volver a ver muchas veces, pensar sobre la foto, incluso investigar”(1) ; reflexionar sobre lo que vemos, la fotografía nos hace detenernos, nos obliga a fijar nuestra atención sobre un encuadre, sobre una selección, forzándonos a mirar aquello que quizás nunca vemos.
El video por el contrario maneja el tiempo de manera diferente, no se detiene, es un continuo flujo de imágenes de las siempre esperamos un desarrollo, “algo va a suceder continuamente y se trata de preverlo, de ansiosamente esperar a ver qué sucede”(2), cuando vemos un video o película somos guiados a través de escenarios y personajes por historias.
La fotografía y la imagen en movimiento poseen dos ritmos de atención diferentes, combinarlas nos permite acentuar el carácter reflexivo de una con la narratividad del otro.
Elegir el video para representar el paisaje responde ademas a un pequeño guiño a un genero de películas en donde el viaje es el gran protagonistas, las road movie (3) . En estas películas los personajes se embarcan por diferentes motivos en un viaje en coche por carretera, el paisaje es fundamental, nos muestra por lo general parajes solitarios, desconocidos o muy peculiares, los personajes se ven sumergidos en él y a medida que se desplazan van transformándose para adecuarse a las circunstancias que se les presenta, produciéndose un cambio en su interior, según Pere Vall(4) “En las road movies, los personajes viajan físicamente, pero también psíquicamente, compaginando el viaje por la geografía con el desplazamiento íntimo” (5).
Así el paisaje en movimiento nos invita a sumergirnos en este viaje hacia las vivencias de otros y sus fotografías nos reclama una mirada mas atenta sobre ellos mismos.
(1) MIGUEL de, Jesús, PONCE de LEON, Omar .Para una sociología de la fotografía. En: REIS : Centro de Investigaciones Sociológicas [en línea], Noviembre 1994, no.84, p. 87. Disponible en Internet: http://www.reis.cis.es/REISWeb/PDF/REIS_084_08.pdf (2) Ibid. (3) Género cinematográfico nacido en Norteamérica cuyo argumento se desarrolla a lo largo de un viaje por carretera. (4) Redactor jefe de la revista Fotogramas. (5) VALL, Pere. Road movies: kilómetros de cine. En: Biblioteca Francesc Cande [en línea], Octubre 2010. Disponible en Internet: http://w3.bcn.es/XMLServeis/XMLHomeLinkPl/0,4022,650932764_831681272_2,00.html